Viviendo con diabetes - Mi salud es hoy

Viviendo con
Diabetes tipo 2

El diagnóstico de la diabetes tipo 2 puede resultar abrumador y afectar la salud emocional de quienes padecen la enfermedad. Cumplir con el tratamiento y adoptar un estilo de vida saludable es esencial para un manejo efectivo de la diabetes tipo 2 y lograr un bienestar integral.

Farmacoterapia (8)

La farmacoterapia es una parte fundamental del tratamiento para la diabetes tipo 2. Los medicamentos ayudan a mantener los niveles de glucosa en sangre dentro de un rango saludable y prevenir complicaciones a largo plazo. Los medicamentos más comunes incluyen:

  • Metformina: Ayuda a reducir la producción de glucosa en el hígado y mejora la sensibilidad a la insulina.
  • Sulfonilureas: Estimulan al páncreas para producir más insulina.
  • Inhibidores de DPP-4: Ayudan a prolongar la acción de las hormonas que aumentan la producción de insulina en respuesta a las comidas.
  • Inhibidores de SGLT2 : Ayudan a los riñones a eliminar el exceso de glucosa a través de la orina.
  • Agonistas de GLP 1 y duales de GLP1 y GIP (11): Ayudan a mejorar la secreción de insulina y regulan la producción de glucagón con efectos beneficiosos para el control de la glucosa y el peso.  
  • Insulina: Puede ser necesaria en algunos casos cuando otros medicamentos no son suficientes para controlar los niveles de glucosa en sangre.

Cada medicamento tiene sus beneficios y posibles efectos secundarios, por lo que es importante que los pacientes trabajen estrechamente con su equipo de atención médica para encontrar la combinación de medicamentos más adecuada para cada caso. (8)

Cambios en el Estilo de Vida (1,2,5)

Adoptar hábitos saludables es una parte fundamental del tratamiento de la diabetes tipo 2. Estos cambios ayudan a mantener niveles adecuados de glucosa en sangre, prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida.
A continuación, se presentan recomendaciones prácticas para el día a día:

Alimentación equilibrada: Seguir un plan de alimentación personalizado, idealmente
orientado por un nutricionista, permite cubrir los
requerimientos nutricionales sin afectar el control de la
glucosa. Se recomienda priorizar frutas, verduras, legumbres, granos integrales y
proteínas magras. Reducir el consumo de azúcares añadidos, bebidas
azucaradas, grasas saturadas y alimentos ultraprocesados contribuye a un mejor
control metabólico.

Actividad física regular: Realizar al menos 30 minutos de actividad física moderada
la mayoría de los días de la semana, como caminar a paso
ligero, nadar o andar en bicicleta, ayuda a disminuir los
niveles de glucosa en sangre, mejora la sensibilidad a la insulina y favorece el
bienestar cardiovascular.

Mantener un peso saludable:

En personas con sobrepeso u obesidad, una reducción de
peso puede mejorar significativamente el control de la
diabetes. Incluso una disminución moderada del 5–10% del

peso corporal puede generar beneficios clínicos importantes.

Evitar el consumo de tabaco y moderar el consumo de alcohol: Fumar aumenta el riesgo de complicaciones
cardiovasculares. En cuanto al alcohol, su consumo
debe ser moderado y siempre conversado con el
equipo de salud, ya que puede alterar los niveles de glucosa en sangre.

Monitoreo de la glucosa:

Controlar regularmente los niveles de glucosa permite
comprender cómo influyen la alimentación, la
actividad física y los medicamentos en el organismo.
Esto facilita la toma de decisiones informadas y un

mejor autocuidado.

Educación y redes de apoyo:

Participar en programas educativos sobre diabetes
fortalece las habilidades necesarias para el manejo

diario de la enfermedad. Contar con el apoyo de familiares, amigos y profesionales
de la salud también es clave para mantener la motivación y la adherencia al
tratamiento.

Incorporar estos cambios de manera progresiva y sostenida puede marcar una diferencia significativa en el control de la diabetes tipo 2 y en la prevención de sus complicaciones a largo plazo. (1, 2, 5)

Soporte Emocional (6,7)

Al vivir con diabetes tipo 2, es natural concentrarse en la alimentación, los
medicamentos y los controles médicos. Sin embargo, la salud mental es
igualmente importante. Influye en cómo piensas, cómo enfrentas el estrés, cómo
te relacionas con los demás y en las decisiones que tomas cada día, incluyendo
aquellas relacionadas con el cuidado de tu diabetes.

La conexión entre mente y cuerpo: Existe una relación directa entre la salud emocional y la salud física. Pensamientos, emociones y creencias pueden impactar el control de la glucosa.
Cuando un problema de salud mental no se trata, puede dificultar el seguimiento del plan de alimentación, la actividad física o la toma de medicamentos. A su vez, un mal control de la diabetes puede afectar el estado de ánimo. La buena noticia es que mejorar uno de estos aspectos suele ayudar a mejorar el otro.

Depresión y diabetes: La depresión no es simplemente “tener un mal día”. Es una enfermedad que provoca tristeza persistente, pérdida de interés en actividades habituales y disminución de la energía. Puede afectar el desempeño laboral, la vida familiar y el autocuidado, incluyendo el manejo de la diabetes.

Las personas con diabetes tienen entre 2 y 3 veces más probabilidades de presentar depresión que quienes no viven con esta enfermedad. Sin embargo, muchos casos no son diagnosticados ni tratados. Es importante saber que el tratamiento suele ser efectivo y que buscar ayuda a tiempo mejora significativamente la calidad de vida y el control metabólico.

Consulta con tu médico si presentas algunos de los siguientes síntomas durante
varias semanas:

  • Sentimientos persistentes de tristeza o vacío.
  • Pérdida de interés o placer en actividades habituales.
  • Cambios en el apetito (comer en exceso o falta de apetito).
  • Dificultad para dormir o dormir en exceso.
  • Problemas para concentrarte o tomar decisiones.
  • Cansancio constante.
  • Sensación de desesperanza, irritabilidad, ansiedad o culpa.
  • Dolores físicos frecuentes sin causa clara (cefaleas, molestias digestivas, calambres).
  • Pensamientos relacionados con la muerte o el suicidio.

Si crees que podrías estar atravesando un cuadro depresivo, busca ayuda médica lo antes posible. Tratar la depresión no solo mejora tu bienestar emocional, sino que también facilita el manejo adecuado de la diabetes.
Cuidar tu salud mental es parte esencial de tu tratamiento. Un enfoque integral, que considere cuerpo y mente, te permitirá vivir con mayor bienestar y mantener un mejor control de la diabetes tipo 2. (6 y 7)

Referencias
  1. Organización Panamericana de la Salud. Diabetes [Internet]. [citado 2024 jul1]. Disponible en: https://www.paho.org/es/temas/diabetes
  2. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. Diabetes tipo 2 [Internet]. Mayo 2017 [citado 2024 jul 1].
    Disponible en: https://www.niddk.nih.gov/health-information/informacion-de-la-salud/diabetes/informacion-general/que-es/diabetestipo-2#:~:text=La%20diabetes%20tipo%202%2C%20el,los%20alimentos%20que%20se%20consumen
  3. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. Resistencia a la insulina y prediabetes [Internet]. Mayo 2018 [citado 2024 jul
    1]. Disponible en: https://www.niddk.nih.gov/health-information/informacion-de-la-salud/diabetes/informacion-general/que-es/resistencia-insulina-prediabetes
  4. American Diabetes Association. Understanding Type 2 Diabetes [Internet]. [citado 2024 jul 1]. Disponible en: https://diabetes.org/about-diabetes/type-2
  5. American Diabetes Association. Diabetes Prevention [Internet]. [citado 2024 jul 1]. Disponible en: https://diabetes.org/about-diabetes/diabetes-prevention
  6. American Diabetes Association. Mental Health [Internet]. [citado 2024 jul 1]. Disponible en: https://diabetes.org/health-wellness/mental-health
  7. Centers for Disease Control and Prevention. Diabetes and Mental Health [Internet]. [citado 2024 jul 1]. Disponible en: https://www.cdc.gov/diabetes/living-with/mental-health.html#:~:text=People%20with%20diabetes%20are%202,often%20gets%20worse%2C%20not%20better
  8. Mellado-Orellana R, Salinas-Lezama E, Sánchez-Herrera D, Guajardo-Lozano J, Díaz-Greene EJ, Rodríguez-Weber FL. Tratamiento farmacológico de la diabetes mellitus tipo 2 dirigido a pacientes con sobrepeso y obesidad. Med Int Mex. 2019;35(4):525-36. Disponible en:  https://doi.org/10.24245/mim.v35i4.2486
  9. De-la-Vega D, Morquecho-Nava J, Isidro-Pérez O, Ramírez-Girón N. Análisis del concepto “Diabesidad”. Index Enferm. 2022;31(4):289-93. Disponible en: https://dx.doi.org/10.58807/indexenferm20225176
  10. International Diabetes Federation. IDF Diabetes Atlas 10th edition [Internet]. 2021 [citado 2024 jul 1]. Disponible en: https://diabetesatlas.org/idfawp/resource-files/2021/07/IDF_Atlas_10th_Edition_2021.pdf
  11. American Diabetes Association Professional Practice Committee. 9. Pharmacologic Approaches to Glycemic Treatment: Standards

CL–2600089

El presente contenido tiene fines educativos. Para más información, consulte siempre a su médico tratante.

Este material fue revisado y aprobado por el Departamento Médico de Adium.

¿Existen tratamientos médicos seguros y efectivos para bajar de peso?

Sí, hoy existen opciones validadas científicamente que han demostrado ayudar a perder peso y mejorar la salud metabólica bajo supervisión médica.

¿Son suficientes la dieta y el ejercicio para gestionar el manejo de la obesidad?

Son pilares importantes, pero en muchos casos no bastan por sí solos.

El tratamiento médico puede incluir medicación u otras estrategias complementarias.

¿Son suficientes la dieta y el ejercicio para gestionar el manejo de la obesidad?

Son pilares importantes, pero en muchos casos no bastan por sí solos.

El tratamiento médico puede incluir medicación u otras estrategias complementarias.

¿Existen tratamientos médicos seguros y efectivos para bajar de peso?

Sí, hoy existen opciones validadas científicamente que han demostrado ayudar a perder peso y mejorar la salud metabólica bajo supervisión médica.

¿Cuál es el primer paso para abordar la obesidad?

No intentes resolverlo en soledad: consultar a un médico es la mejor manera de obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adaptado a tu situación.

¿Qué riesgos para la salud puede traer la obesidad si no se trata?

Puede aumentar el riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedades cardíacas, apnea del sueño, problemas articulares y otras complicaciones.

La obesidad ¿se puede prevenir o tratar?

Sí, y para ello, crear hábitos más
saludables, con apoyo profesional
puede hacer una gran diferencia, teniendo presente que cada plan debe adaptarse a la persona.

¿Hay una única forma de hacer frente a la enfermedad?

No, es necesario un abordaje integral de la obesidad, que puede incluir terapia conductual, cambios en hábitos de alimentación y físico, medicación o cirugía, según las necesidades de cada persona.

¿Qué relación existe entre la obesidad y el bienestar emocional?

Vivir con obesidad puede influir en la autoestima, la ansiedad y el estrés, y a la vez, el bienestar emocional impacta en los hábitos de alimentación y actividad física. (11)

¿Es la obesidad consecuencia de elecciones personales únicamente?

No. Hay abundante evidencia científica en la que se demuestra que en la obesidad influyen múltiples factores. Por eso, el acceso a opciones adecuadas y específicas para cada persona es clave.

¿Cómo sé si lo mío es sobrepeso o ya obesidad?

Siempre el diagnóstico lo hace el médico: no se trata solo de mirar la balanza. También se consideran tus hábitos, tu historia clínica y otros problemas de salud asociados. Como orientación, el índice de masa corporal indica obesidad a partir de un índice de 30.

¿Qué significa realmente vivir con obesidad?

La obesidad es una enfermedad crónica compleja, que requiere abordar el estigma persistente que viven quienes la padecen, ya que su impacto no es solo físico, sino también psicológico, a nivel tanto individual como relacional.