Entendiendo la HPB - Mi salud es hoy

Entendiendo la
hiperplasia prostática benigna

La hiperplasia prostática benigna (HPB) es una condición común en hombres mayores de 50 años. Aunque no es cáncer, implica un crecimiento anormal de la próstata que puede afectar la calidad de vida. Este agrandamiento puede presionar la vejiga y la uretra, lo que dificulta el flujo normal de la orina y puede causar molestias. Entender la HPB es clave para reconocer sus síntomas y buscar tratamiento oportuno. (1)

¿Qué es la hiperplasia prostática benigna?

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La próstata es una glándula del sistema reproductor masculino ubicada debajo de la vejiga, cuya función principal es producir el líquido que forma parte del semen. Con el paso del tiempo, es normal que esta glándula continúe creciendo, como parte del proceso natural de envejecimiento en la mayoría de los hombres.

La hiperplasia prostática benigna (HPB) ocurre cuando la próstata se agranda más de lo normal. Aunque es un crecimiento no canceroso, la HPB puede comprimir la vejiga y la uretra, lo que causa síntomas como dificultad para orinar, sensación de vaciamiento incompleto de la vejiga o necesidad frecuente de ir al baño, especialmente durante la noche. Aunque no aumenta el riesgo de cáncer de próstata, si no se trata, puede generar complicaciones como infecciones, cálculos en la vejiga o daños en los riñones.

¿Qué causa la hiperplasia prostática benigna?

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Los científicos aún no comprenden completamente las causas de la hiperplasia prostática benigna (HPB). Sin embargo, se cree que el envejecimiento juega un papel clave en su desarrollo, ya que su incidencia aumenta con la edad. Además, los cambios hormonales que ocurren naturalmente a lo largo de los años podrían influir en el crecimiento de la próstata, favoreciendo su agrandamiento.

¿Quién tiene más riesgo de desarrollar HPB?

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Algunos factores pueden aumentar la probabilidad de desarrollar hiperplasia prostática benigna. Entre ellos se encuentran:

  • Edad: A partir de los 40 años, el riesgo comienza a aumentar, y es más común después de los 50.
  • Antecedentes familiares: Si otros hombres en la familia han tenido HPB, es más probable que se desarrolle la condición.
  • Estilo de vida y salud: La obesidad, la falta de actividad física y ciertas condiciones como la diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas o la disfunción eréctil pueden aumentar el riesgo.

Si tienes alguno de estos factores de riesgo, es recomendable realizar controles médicos periódicos para detectar a tiempo cualquier cambio en la próstata.

Síntomas de la hiperplasia prostática benigna

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Los síntomas de la HPB pueden variar en intensidad, pero generalmente están relacionados con cambios en la manera en que se orina. Algunos de los más comunes incluyen:

  • Necesidad frecuente o urgente de orinar, especialmente por la noche (nocturia).
  • Dificultad para comenzar a orinar.
  • Flujo de orina débil o interrumpido.
  • Sensación de que la vejiga no se vacía por completo.
  • Goteo después de orinar.
  • Molestias al orinar o después de la eyaculación.
  • Orina con un color u olor inusual.
En algunos casos, se debe buscar atención médica inmediata si se presenta:

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  • Incapacidad total para orinar.
  • Sangre en la orina.
  • Dolor intenso en la parte baja del abdomen o en el tracto urinario.
  • Fiebre y escalofríos junto con dificultad para orinar.

Si notas alguno de estos síntomas, no dudes en acudir a un especialista para obtener un diagnóstico adecuado y un tratamiento oportuno.

Diagnóstico y tratamientos para la hiperplasia prostática benigna

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Si tienes dificultades para orinar, sensación de que tu vejiga no se vacía por completo o te despiertas muchas veces en la noche para ir al baño, es importante consultar a un médico. 

¿Cómo se diagnostica?  

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El médico especialista evaluará tu historia clínica y síntomas, además de realizar un examen físico. 

Historia clínica: Preguntará sobre tus síntomas, hábitos y antecedentes familiares.
Examen físico: Incluye un tacto rectal para evaluar el tamaño y la textura de la próstata.
Pruebas médicas:

  • Análisis de orina para descartar infecciones.
  • Examen de PSA (antígeno prostático específico) para evaluar la salud de la próstata.
  • Ecografía prostática para observar el tamaño y estado de la próstata.
  • Estudios urodinámicos para evaluar el flujo de orina.

Opciones de tratamiento

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El tratamiento depende de la gravedad de los síntomas y su impacto en la calidad de vida.

Síntomas leves:
  • Seguimiento médico sin necesidad de tratamiento inmediato.
  • Cambios en el estilo de vida para mejorar los síntomas.
Síntomas moderados a severos:

Medicamentos para:

  • Relajar los músculos de la próstata y la vejiga para mejorar el flujo de orina.
  • Reducir el tamaño de la próstata para aliviar los síntomas.
  • En algunos casos, se combinan diferentes fármacos para mejores resultados.

Procedimientos médicos o cirugía (cuando los síntomas son severos o los medicamentos no ayudan):

  • Tratamientos mínimamente invasivos: Ensanchan la uretra o eliminan parte del tejido prostático con calor.🩺 Cada caso es diferente. El médico evaluará cada caso y determinará la mejor opción de tratamiento.
  • Cirugía prostática: En casos avanzados, se puede remover una parte de la próstata para mejorar el flujo urinario y aliviar los síntomas. La remoción total de la próstata es poco común y suele reservarse para el tratamiento del cáncer de próstata.

Cada caso es diferente. El médico evaluará cada caso y determinará la mejor opción de tratamiento.

Referencias
  1. MedlinePlus. Agrandamiento de la próstata – Hiperplasia prostática benigna [Internet]. Bethesda, MD: National Library of Medicine; 2024 [citado enero 2025]. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/enlargedprostatebph.html
  2. National Cancer Institute. Hiperplasia prostática benigna [Internet]. Bethesda, MD: U.S. Department of Health and Human Services; [consultado enero 2025]. Disponible en: https://www.cancer.gov/espanol/publicaciones/diccionarios/diccionario-cancer/def/hiperplasia-prostatica-benigna
  3. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK). Enlarged Prostate (Benign Prostatic Hyperplasia) [Internet]. Bethesda, MD: National Institute of Health; 2024 [citado enero 2025]. Disponible en: https://www.niddk.nih.gov/health-information/urologic-diseases/prostate-problems/enlarged-prostate-benign-prostatic-hyperplasia

CL–2600092

La información presentada es solo para fines informativos y educativos. El contenido del presente documento no se ha concebido para sustituir la consulta con un médico.

¿Existen tratamientos médicos seguros y efectivos para bajar de peso?

Sí, hoy existen opciones validadas científicamente que han demostrado ayudar a perder peso y mejorar la salud metabólica bajo supervisión médica.

¿Son suficientes la dieta y el ejercicio para gestionar el manejo de la obesidad?

Son pilares importantes, pero en muchos casos no bastan por sí solos.

El tratamiento médico puede incluir medicación u otras estrategias complementarias.

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Sí, hoy existen opciones validadas científicamente que han demostrado ayudar a perder peso y mejorar la salud metabólica bajo supervisión médica.

¿Cuál es el primer paso para abordar la obesidad?

No intentes resolverlo en soledad: consultar a un médico es la mejor manera de obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adaptado a tu situación.

¿Qué riesgos para la salud puede traer la obesidad si no se trata?

Puede aumentar el riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedades cardíacas, apnea del sueño, problemas articulares y otras complicaciones.

La obesidad ¿se puede prevenir o tratar?

Sí, y para ello, crear hábitos más
saludables, con apoyo profesional
puede hacer una gran diferencia, teniendo presente que cada plan debe adaptarse a la persona.

¿Hay una única forma de hacer frente a la enfermedad?

No, es necesario un abordaje integral de la obesidad, que puede incluir terapia conductual, cambios en hábitos de alimentación y físico, medicación o cirugía, según las necesidades de cada persona.

¿Qué relación existe entre la obesidad y el bienestar emocional?

Vivir con obesidad puede influir en la autoestima, la ansiedad y el estrés, y a la vez, el bienestar emocional impacta en los hábitos de alimentación y actividad física. (11)

¿Es la obesidad consecuencia de elecciones personales únicamente?

No. Hay abundante evidencia científica en la que se demuestra que en la obesidad influyen múltiples factores. Por eso, el acceso a opciones adecuadas y específicas para cada persona es clave.

¿Cómo sé si lo mío es sobrepeso o ya obesidad?

Siempre el diagnóstico lo hace el médico: no se trata solo de mirar la balanza. También se consideran tus hábitos, tu historia clínica y otros problemas de salud asociados. Como orientación, el índice de masa corporal indica obesidad a partir de un índice de 30.

¿Qué significa realmente vivir con obesidad?

La obesidad es una enfermedad crónica compleja, que requiere abordar el estigma persistente que viven quienes la padecen, ya que su impacto no es solo físico, sino también psicológico, a nivel tanto individual como relacional.