Viviendo con Osteoporosis - Mi salud es hoy

Viviendo con
Osteoporosis

Si tú o algún familiar tuyo vive con osteoporosis, es importante que sepas que no tienes que recorrer este camino en soledad. Vivir con osteoporosis puede implicar desafíos físicos y emocionales, tanto para la persona diagnosticada como para quienes la acompañan.

¿Por qué el ejercicio es vital?

La densidad ósea, es decir, la cantidad de tejido óseo en tus huesos, disminuye con la osteoporosis. Aquí es donde entra en juego el ejercicio. Integrar el ejercicio en tu rutina diaria puede ayudarte a mantener huesos fuertes y reducir el riesgo de fracturas a medida que envejeces.

Para aumentar la densidad ósea es esencial que los músculos ejerzan tensión sobre los huesos. Esto se logra con ejercicios de soporte de peso como caminar, trotar, jugar tenis, bailar, levantar pesas y otros deportes. Estos ejercicios no sólo son beneficiosos para los adultos mayores, sino que también son clave para preservar la densidad ósea en las mujeres que se acercan a la menopausia. (1)

Cuidados antes de comenzar un programa de ejercicios

Es importante hablar con tu médico antes de iniciar un programa de ejercicios, especialmente si tienes 50 años o más, has estado inactivo por mucho tiempo o si padeces condiciones como diabetes, enfermedad cardíaca, enfermedad pulmonar u otros problemas de salud. (1)

Ejercicios recomendados

Caminatas rápidas, trotar, jugar tenis, bailar: actividades de soporte de peso que puedes realizar durante 30 minutos, tres veces por semana.
Entrenamiento con pesas: utiliza máquinas de pesas o pesas libres con cuidado para ejercitar tus músculos y fortalecer tus huesos.
Ejercicios de equilibrio: prueba actividades como taichí y yoga para mejorar tu equilibrio y reducir el riesgo de caídas.
Recuerda evitar ejercicios de alto impacto que puedan aumentar el riesgo de fracturas en adultos mayores. Si eres una persona mayor, consulta con tu médico antes de realizar aeróbicos de alto impacto.

Hacer del ejercicio una parte regular de tu vida es fundamental para mantener huesos fuertes y reducir el riesgo de osteoporosis y fracturas. No subestimes el poder del movimiento en la preservación de la salud de tus huesos. (2)

Más allá de la toma de medicamentos

La adherencia no sólo se trata de tomar medicamentos. También involucra la persistencia, es decir, el tiempo durante el cual continúas con tu tratamiento. Comprender esto es esencial, ya que cumplir o interrumpir el tratamiento afecta directamente los resultados clínicos y por tanto, el estado de tu salud. (3)

Consecuencias de la falta de adherencia

La falta de cumplimiento está directamente relacionada con peores resultados en el estado de tu salud, lo que generalmente impacta de manera negativa en tu economía y en tu vida en general.
Las consecuencias económicas son considerables. Los costos de los tratamientos aumentan debido a más hospitalizaciones, más visitas a centros de urgencias y cambios en las prescripciones. Además, el tiempo que estás de reposo médico implica una baja productiva. No poder trabajar afecta, además de tu bolsillo, tu estado de ánimo. (3)

El papel de todos es clave

El camino hacia una adherencia exitosa involucra a todos: pacientes, profesionales de la salud, familiares y comunidades. No hay soluciones únicas ni mágicas; se necesita un enfoque adaptado a cada situación. Además, la capacitación de profesionales de la salud, el apoyo de la familia y la comunidad.

Cumplir con el tratamiento es fundamental para mejorar tu salud a largo plazo. No es solo tomar medicamentos, implica decisiones conscientes y una colaboración activa entre tú y tu equipo de atención médica. La falta de adherencia tiene consecuencias serias, no solo para tu salud, sino también para la economía de tu hogar.

Este desafío lo asumimos de manera conjunta, reconociendo que mejorar la adherencia no sólo beneficia a los pacientes, sino a toda la sociedad. Trabajemos juntos para lograr una mayor comprensión sobre la importancia de la adherencia en tratamiento de enfermedades crónicas. Tu salud y la salud de la comunidad dependen de ello. ¡Adelante en este viaje hacia un bienestar duradero!

Hacer del ejercicio una parte regular de tu vida es fundamental para mantener huesos fuertes y reducir el riesgo de osteoporosis y fracturas. No subestimes el poder del movimiento en la preservación de la salud de tus huesos. (3, 4)

Referencias

1. El ejercicio, el estilo de vida y los huesos [Internet]. Medlineplus.gov. [citado el 15 de noviembre de 2023]. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/patientinstructions/000492.htm
2. Nih.gov. 2014 [citado el 10 de noviembre de 2023]. Disponible en: https://www.niams.nih.gov/sites/default/files/catalog/files/osteoporosis_ff.pdf
3. De la Salud OM. Pruebas para la acción [Internet]. Paho.org. [citado el 15 de noviembre de 2023]. Disponible en: https://www3.paho.org/spanish/ad/dpc/nc/adherencia-largo-plazo.pdf
4. Dilla T, Valladares A, Lizán L, Sacristán JA. Adherencia y persistencia terapéutica: causas, consecuencias y estrategias de mejora. Aten Primaria [Internet]. 2009 [citado el 15 de noviembre de 2023];41(6):342–8. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.aprim.2008.09.031

 

CL–2600104

La información presentada es solo para fines informativos y educativos. El contenido del presente documento no se ha concebido para sustituir la consulta con un médico.

¿Existen tratamientos médicos seguros y efectivos para bajar de peso?

Sí, hoy existen opciones validadas científicamente que han demostrado ayudar a perder peso y mejorar la salud metabólica bajo supervisión médica.

¿Son suficientes la dieta y el ejercicio para gestionar el manejo de la obesidad?

Son pilares importantes, pero en muchos casos no bastan por sí solos.

El tratamiento médico puede incluir medicación u otras estrategias complementarias.

¿Son suficientes la dieta y el ejercicio para gestionar el manejo de la obesidad?

Son pilares importantes, pero en muchos casos no bastan por sí solos.

El tratamiento médico puede incluir medicación u otras estrategias complementarias.

¿Existen tratamientos médicos seguros y efectivos para bajar de peso?

Sí, hoy existen opciones validadas científicamente que han demostrado ayudar a perder peso y mejorar la salud metabólica bajo supervisión médica.

¿Cuál es el primer paso para abordar la obesidad?

No intentes resolverlo en soledad: consultar a un médico es la mejor manera de obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adaptado a tu situación.

¿Qué riesgos para la salud puede traer la obesidad si no se trata?

Puede aumentar el riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedades cardíacas, apnea del sueño, problemas articulares y otras complicaciones.

La obesidad ¿se puede prevenir o tratar?

Sí, y para ello, crear hábitos más
saludables, con apoyo profesional
puede hacer una gran diferencia, teniendo presente que cada plan debe adaptarse a la persona.

¿Hay una única forma de hacer frente a la enfermedad?

No, es necesario un abordaje integral de la obesidad, que puede incluir terapia conductual, cambios en hábitos de alimentación y físico, medicación o cirugía, según las necesidades de cada persona.

¿Qué relación existe entre la obesidad y el bienestar emocional?

Vivir con obesidad puede influir en la autoestima, la ansiedad y el estrés, y a la vez, el bienestar emocional impacta en los hábitos de alimentación y actividad física. (11)

¿Es la obesidad consecuencia de elecciones personales únicamente?

No. Hay abundante evidencia científica en la que se demuestra que en la obesidad influyen múltiples factores. Por eso, el acceso a opciones adecuadas y específicas para cada persona es clave.

¿Cómo sé si lo mío es sobrepeso o ya obesidad?

Siempre el diagnóstico lo hace el médico: no se trata solo de mirar la balanza. También se consideran tus hábitos, tu historia clínica y otros problemas de salud asociados. Como orientación, el índice de masa corporal indica obesidad a partir de un índice de 30.

¿Qué significa realmente vivir con obesidad?

La obesidad es una enfermedad crónica compleja, que requiere abordar el estigma persistente que viven quienes la padecen, ya que su impacto no es solo físico, sino también psicológico, a nivel tanto individual como relacional.